Inicio » El Oráculo de las Hadas

Lectura añadida el: Miercoles, 20 de Abril del 2011 - Ha sido leido: 5145 veces

La palabra Hada, deriva del latín “fata”, el cual significa destino, por ello se dice que ellas pueden intervenir activamente en el curso de las cosas. Pero lo cierto es que, como son seres elementales que provienen de los cuatro elementos cósmicos, los cuales son: Aire, Agua, Tierra y Fuego son sumamente perceptivas, ya que están en permanentemente sintonía con el fluir de la energía del universo. Su visión global de nuestra persona y entorno puede ser de mucha utilidad si necesitamos una orientación inteligente.  A pesar de que su aspecto es frágil e ingenuo, las hadas son muy suspicaces y muy curiosas, y si se las molesta o se las ofende puede que su reacción sea negativa, pueden reaccionar negativamente. Para nada nos querrán consolar o alentar en falsas esperanzas e ilusiones. Ellas dicen la verdad sin dar vueltas. Pero ésta ves acudiremos a ellas, a las mismas para que nos asesoren en temas de amor. Su energía sutil y veloz podrá captar rápidamente el sentido profundo de nuestra pregunta y analizar con prontitud las circunstancias que estén vinculadas al caso.

Cada una de ellas, cada Hada siempre tiene un mensaje que darnos, en los momentos precisos. Debemos dejarnos llevar por su perfume fresco y su susurro certero, y así hallaremos la respuesta correcta en nuestro corazón. 

 

A continuación te daremos los pasos a seguir.

Preparar el oráculo:

Para amarlo, necesitamos de doce palitos iguales de plástico o varillas de madrea, de unos 25-30 cm de largo y doce estrellas recortadas en cartón grueso, de aproximadamente 5x5 cm.

A continuación te detallaremos los 5 pasos a seguir:

1: primero hemos de pinta de ambos lados o forrar en papel las estrellas en cuatro colores. Tres han de ser de color verde, tres azules, tres amarillas y tres rojas.

2: seguidamente escribimos de un lado de las estrellas los siguientes nombres de hadas. _En las estrellas verdes, (Hada de Tierra): Damas de verde: Alseides Triades.

   En las estrellas rojas, (Hadas de Fuego) Limniades- Salamandras. Dedos de luz.

   En las estrellas azules, (Hadas de Agua) Nereidas- Ondinas- Náyades.

   En las estrellas amarillas, (Hadas de Aire) Sílfides- Lamias- Fylgiar.

3: A continuación, pegue una estrella en cada extremo de vara. Colóquela todas en un jarrón con agua cristalina y flores muy frescas, junto con unas gotitas de esencia de menta.

4: Seguidamente, consagre las varitas diciendo:

   Reina de las Hadas Maeve, de las aladas la más bella y luminosa, ordena a tu legión de hermosas respondan con sabias palabras mi consulta de enamorado/a.

5: Por ultimo, deja las varas por una noche en esa agua. Al día siguiente, sécalas. Ya están listas para usar. 

Las consultas y las respuestas. 

La consulta a de realizarse en un lugar agradable, con plantas y perfumes florales. Se recomienda tener una música de fondo muy suave, mejor aun si son sonidos de la naturaleza. O mejor aun con violines y arpas que encantan a las hadas.

Coloque las varitas invertidas dentro de un bol alto, con pétalos de flor o popurrie, procurando que las estrellas queden abiertas por los pétalos o el popurrie, al que debe echar gotas de alguna esencia floral para perfumar de manera agradable.

Si inicia la sesión haciendo sonar cascabeles o una campanita concertándose en la oración de apertura: “Hadas del viento, la tierra, el fuego y el agua acudan a orientarme por el sendero del amor para que sea bien amado hoy y siempre con luz y pasión”

Realice la pregunta que expone su preocupación, luego sin mirar saque una varita, busque una respuesta y medite sobre el mensaje. Puede realizar hasta tres preguntas consecutivas. Una vez echas, vuelva a colocar todas las varitas mezcladas en el bol.

A continuación describiremos el mensaje de cada una de las Hadas.

1: Ondinas: debes descontaminar tu corazón de resentimientos y culpas. El amor sano fluirá cuando inundes de luz tu mente y tu alma. El mundo de las ilusiones es peligroso, se mas realista.

2: Nereidas: para comprometerse hay que tener valor y coraje, el amor se construye día a día con pruebas reales, quien ama lo hace en las buenas y en la malas. No es bueno provocar el enfado, pero tampoco someterse sumisamente.

3: Náyades: para que el amor no muera es importante renovarse y renovarlo cada día. La rutina y el apego resultan tóxicos para un sentimiento sublime, que mucho tiene que ver con la esencia de la hadas. Uno será amado como uno se ama a si mismo, cuídese y lo cuidaran, ámese y lo amarán.

4: Limniades: nunca terminamos de conocer a las personas. Es necesario salir del mundo de los sueños para ver al otro como es naturalmente, sin el añadido de nuestras proyecciones o fantasías. Si en verdad amamos a alguien, lo aceptamos como es, y se lo hacemos sentir.

5: Salamandras: la pasión es una llama intensa y fugaz. El cariño y el cuidado mutuo deben de cultivarse en la pareja para que el amor no se consuma entre las cenizas de la pasión. Los proyectos comunes ayudan a fortalecer los vínculos afectivos. Juntos hacen que la vida impregne con su sabor la relación que los une.

6: Dedos de luz: no se puede tener lo que nunca nos ha pertenecido. La confianza mutua y la independencia individual son dos aspectos importantes para que una pareja funcione de un modo sano, de otro modo no será feliz. Donde hay mentiras no puede haber un amor autentico.

7: Tríades: defienda lo que realmente ama y desea. Si se deja vencer por los obstáculos, perderá lo mas preciado que tiene el amor autentico tiene para ofrecerle. Las dificultades afrontadas fortalecen vínculos, no lo debilitan. Por el contrario, huir o darse por vencidos no es la solución. La vida es una lucha, también en el amor.  

8: Alseides: mas contacto con la belleza interior es lo necesario para no insistir en relaciones frívolas y superficiales que nada bueno nos aporta. Debes de cuidara  tu corazón como una frágil y bella flor, la hermosura proviene de la luz interior. Nada ganarás dejándote guiar por las frágiles luminarias de lo que vive poco tiempo.

9: Las damas de verde: a la par del crecimiento individual, así crece la pareja. El amor se extiende como hiedra que envuelve al árbol, lo importante es no asfixiar los vínculos. Los opuestos se nutren, el intercambio de sentimientos y pareceres hacer florecer el amor. Déjate llevar por la riqueza de lo que es diferente. Querer forzar las cosas terminara arruinándolas. 

10: Fylgiar: la imaginación y los ideales abren las puertas a un amor libre y desinteresado, siempre es bueno despojarse de prejuicios para amar, sin perder la propia identidad y valores. Anímese a jugar, a ser libre, a vagar acompañado del placer embriagador de los sentimientos.

11: Silfides: se debe ir despacio, paso a paso se colocan los cimientos del amor duradero. Todo lo que es importante crece y se desarrolla lentamente, es una ley básica de la vida. El autocontrol y la mesura pueden ayudar a prevenir impulsos peligrosos, avance despacio y sin pausa por el sendero del amor.

12: Lamias: las uniones por interés, traen infelicidad, abra sus ojos, escuche a su corazón. Hay que sincerar los sentimientos y expresarlos. Donde no hay amor, no hay felicidad. La seducción es un arma de doble filo.

A continuación le dejamos una receta para contactar con las Hadas.

Alrededor del siglo XVIII algunas personas recurrían a un antiguo ungüento con el cual, según la creencia popular, ¿era posible ver a las Hadas? La receta para preparar y elaborar esa crema mágica era la siguiente.

Ingredientes:

  Un mortero.

 Tréboles de cuatro hojas.

  Vaselina.

  Botellas oscuras o botes.

Preparación:

Picar en el mortero los tréboles de cuatro hojas, inmediatamente verter la vaselina y hervir la mezcla durante quince minutos. Colocar y vaciar el contenido en los frascos o botellas, dejar enfriar y reposar durante un par de días. Al cabo de ese tiempo, el ungüento se coloca sobre los parpados con cuidado de que no caiga ni toque los ojos. Con esta aplicación se suponía que era posible ver a las Hadas durante una hora aproximadamente.